Es uno de los balnearios más antiguos del departamento. Ubicado en el kilómetro 228 de la ruta 10 y asentado sobre la rocosa Punta Rubia, adquiere su apariencia de gran balcón al mar que lo caracteriza, proporcionando a sus visitantes panorámicas únicas desde su pintoresca rambla.
Muestra una geografía muy particular, el gran acantilado y los roquedales, la ventosa rambla, y la sensación del pueblo que se respira en el conjunto, la convierten en un lugar de mucho encanto.
Rocas de 600.000.000 de años de antigüedad, presentan interesantes diseños barrocos provocados por las inclemencias del tiempo. Las playas ubicadas a ambos lados del roquedal están consideradas entre las mejores del país.
Sus historias de naufragios van desde el siglo XVIII hasta nuestros días, teniendo como testigo los restos del Katay en la denominada playa Del Barco. En el otro extremo, un desplayado es el deleite de cientos de bañeros que lo colman todos los días de la temporada.
Sus coloridas y características construcciones salpicadas en las laderas, parecen emitir tanta luminosidad como las de sus doradas arenas.
En la calle principal encontramos la antigua y hermosa Iglesia, cuya campana perteneció a un barco hundido en estas costas.
La Pedrera cuenta con encantadoras opciones de alojamiento, al igual que con excelentes ofertas gastronómicas. |